miércoles, 21 de febrero de 2018

Mis 10 mejores películas del 2017

Cómics, videojuegos y, sí, ahora le llega el turno a una de las listas anuales más importantes de la Cueva del Extraño... ¡Hablemos de cine! Y su importancia no radica en que no consideremos igualmente importantes, en este espacio de Internet, a los cómics y a los videojuegos, sino a que nos encontramos ante una de las selecciones anuales más antiguas del blog, una de las dos principales, en especial, porque comenzó al año siguiente de abrirse vuestra cueva favorita, es decir, en 2013, junto a la selección anual de títulos literarios, cuando el blog dio sus primeros pasos en esto de hablaros de las frikadas que me interesan e invitaros a compartir las vuestras. Cinco años eligiendo lo mejor de cada año en términos cinematográficas. Se dice pronto. Y aunque los habituales de la Cueva del Extraño ya sabéis por dónde irán los tiros a la hora de formar estas selecciones, espero pillaros desprevenidos en algún que otro momento, seáis nuevos o no. Y deseo que la lista del 2017 contenga algunos de esos momentos, porque me da que alguna que otra película sí va a ser inesperada, mientras que otras... no tanto. Seamos sinceros. Vosotros y yo. En un blog donde los superhéroes y el terror son casi absolutos protagonistas la mayoría del tiempo, ¿qué filmes van a ocupar buena parte de los puestos de estas listas anuales? Teniendo en cuenta mis gustos, el carácter personal y subjetivo (a pesar de los retazos de objetividad que pretenda mantener en ocasiones) de estas selecciones y cómo ha transcurrido este año, seguro que los títulos de muchas de las elegidas ya navegan por vuestros pensamientos. ¿Me equivoco?

Realizando un repaso a cómo ha ido este año el cine en el blog, lo cierto es que estoy contento y a la vez no. Mi descontento se traduce en los mismos motivos por los que no he quedado del todo satisfecho con los resultados que ha dado la Cueva del Extraño en cuanto a cine y videojuegos. Si bien las novedades cinematográficas se han publicado con una cadencia habitual, han pasado de ser semanales a quincenales y, finalmente, mensuales, aunque las razones no han sido en este caso por falta de tiempo, sino por falta de noticias. Cuando llega el final de un mes, tenemos novedades cinematográficas para dar y regalar, pero es cierto que empezaba a hacerse cuesta arriba buscar novedades del celuloide cada semana, siendo en ocasiones una verdadera odisea hallar, por ejemplo, trailers, imágenes exclusivas o pósters al finalizar los siete días de rigor. Me temo que esto no va a cambiar, siendo las novedades cinematográficas, a partir de este 2018, oficialmente, una sección mensual, aunque continuemos con la coña del "nos vemos dentro de siete días; ni uno más, ni uno menos", que es ya prácticamente la coletilla oficial de la sección. Eso sí, cada nueva "entrega" de novedades cinematográficas será más grande, más extensa, con mayor número de novedades y avances en vídeo, así que lo uno por lo otro. En cuanto a reseñas, tampoco os voy a engañar a vosotros ni me voy a mentir a mí mismo: ha sido un 2017 horrible. ¡Con lo que me gusta realizar reseñas de películas! Si en número de entradas totales ha sido el año más flojo desde el nacimiento de la Cueva del Extraño, en cuanto a reseñas cinematográficas la cosa no ha sido mucho mejor, o mejor a secas. Atrás quedan los tiempos en los que aparecían reseñas de películas incluso antes de su estreno, en preestrenos exclusivos que conseguíamos en este blog. Todo puede volver, por supuesto, pero veo complicado que este 2018 sea el año en el que regresemos a las reseñas de actualidad, aunque, no preocuparse, porque sí me parece que será un año en el que nos pondremos al día de todas las reseñas que se han quedado atrás, incluyendo, las de clásicos del cine, una tarea muy pendiente que tiene este blog. Afortunadamente, no todas las secciones de cine han sufrido tanto mi falta de tiempo, porque hemos tenido alguna que otra entrada de la divertida "Sospechosos Habituales" y, al fin, hemos comenzado con "Las 5 mejores de...", estrenándola nada más y nada menos que con el grandioso Tim Burton (Ed Wood, Big Eyes).

Pero miremos al futuro. Digo, al presente. Digo... al pasado... ¿más o menos remoto? En pocas palabras, hagamos un rápido repaso a lo que nos ha dado este 2017 en cuanto a cine, porque no podemos negar que ha sido un año repleto de superhéroes, o repleto de cómics en la gran pantalla, lo cual quiere decir que igual los que siguen hablando de moda para catalogar la avalancha de este subgénero se están equivocando. En mi opinión, no es que se equivoquen ahora, es que llevan años, no, décadas tildando de moda algo que es el pan nuestro de cada día desde hace años, y muy contentos que estamos los fans de los cómics, y no os digo los que sabemos disfrutar de un buen blockbuster con superhéroes de por medio. Podríamos irnos a 2008, el año en el que Marvel Studios dio un puñetazo en la mesa para cambiarlo todo. De eso hace ahora diez años, ¿las modas duran diez años? Bueno, vayamos más atrás, más concretamente, a cuando "X-Men" y "Spider-Man" cambiaron las reglas de las películas comiqueras... para mejor. De eso hace entre dieciséis y dieciocho años. Menudas modas tenemos, ¿no? Y podemos retroceder más. Hasta "Blade", "La Máscara", "Batman", "Superman... Supongo que se me entiende el cachondeo con la manía de llamar moda a un subgénero. Muchos la comparan con la moda del western, pero si tenemos en cuenta que westerns todavía se hacen, y que los personajes y obras comiqueras se cuentan por miles, me temo que los que desdeñan este tipo de producciones van a pasarse décadas tirándose de los pelos. Porque para qué preocuparse de disfrutar de lo que les gusta si pueden protestar y rebuznar continuamente, ¿verdad? Pero de los haters hablaremos más adelante, porque estábamos con el resumen del año. 2017 ha sido el año en el que la obra de Stephen King (Carrie, El resplandor) ha vivido una nueva juventud en el celuloide, tanto en la gran pantalla (La Torre Oscura, It) como en la pequeña (Mr. Mercedes, La Niebla), y aunque no todas las adaptaciones que hemos visto han sido como para tirar cohetes, sí la mayoría, lo que indica que vamos a continuar teniendo más y más libros del de Maine trasladados al cine y a la televisión durante los próximos meses, y diría que también años. Y eso me lleva también a hablaros de que 2017 ha sido un año bastante bueno para las películas producidas directamente por plataformas como Amazon y, sobre todo, Netflix, que ha estrenado cintas tan interesantes como "Bright", "The Babysitter", "1922" y "El juego de Gerald", éstas dos últimas precisamente basadas en trabajos literarios de Stephen King. Se demuestra así que el buen cine no sólo se hace en la gran pantalla, aunque también hablamos en ocasiones de filmes que iban a estrenarse por todo lo alto, y que Netflix terminó comprando, demostrando que no sólo tiene buen ojo para las series. Una pena que en mis listas anuales sobre cine, sólo meta títulos para la pantalla grande, porque no me cabe ninguna duda de que algún que otro para televisión se habría colocado, dificultandome todavía más la empresa de confeccionar la selección de este año. Y la del 2018 no se presenta más fácil, con, por ejemplo, el estreno de producciones como "El Ritual", curiosamente, también basada en una novela de terror, aunque en esta ocasión no de nuestro querido Steve, sino del grandioso Adam Nevill (El fin de los días).

Por supuesto, también ha sido un gran año para el terror cinematográfico. Y para el cine independiente. Y para los grandes blockbusters. Un 2017 que ha callado completamente las bocas de esos gruñones que presagiaban el fin del cine comercial, los que adivinaban (que se dediquen a otra cosa, por favor) que los blockbusters de superhéroes se irían a la porra, o aquellos videntes que aventuraron que el cine directo para televisión no era cine en realidad, porque sólo en una pantalla enorme en un cine se puede hacer cine auténtico y bla, bla, bla, bla, bla. Ya me entendéis. Y lo de los superhéroes es hasta curioso, porque el estreno el pasado 2016 de "Deadpool", y su tremendo éxito, fueron esenciales para la llegada en el pasado 2017 de un filme como "Logan", donde los superhéroes tienen un plano más de secundarios, donde prima más la violencia, la crudeza y otros géneros, y donde los presupuestos no se van por las nubes. La oleada de los superhéroes mezclados con otros géneros ha comenzado, la oleada de los proyectos más pequeños e incluso independientes que puedan resultar tan rentables como las grandes producciones al estilo de "Los Vengadores" y "Batman v Superman: El amanecer de la justicia". Que se lo digan a las próximas "Los Nuevos Mutantes", "Deadpool 2", "Venom", "Spawn" y "Hellboy", entre muchas otras. Ni que la Marvel de Netflix hubiera tocado el cine, ¿verdad? 2017 ha sido el año en el que han explotado bombas tan enormes como la que confirma que se seguirá expandiendo el universo "Star Wars" en el cine más allá de los spin-offs actuales y la historia principal surgida de la trilogía original, llegando a anunciarse incluso ¡dos nuevas trilogías! Y ninguna de ellas tendrá que ver con la trama Skywalker. El segundo bombazo también está relacionado con Disney y los superhéroes, porque la empresa del ratón ha comprado nada más y nada menos que... ¡La Fox! Sí, lo que puede suponer todo esto no se podría resumir bien ni siquiera en varias entradas especiales en este blog hablando del tema. Haría falta un libro, un libro bastante extenso, además. Eso sí, como adelanto ¿qué os parece que tanto los X-Men como los Cuatro Fantásticos vayan a estar disponibles para entrar de lleno en el universo compartido de Marvel Studios? Menos mal que después de la espectacular Fase 3 de Marvel Studios, no íbamos a tener nada más a lo que agarrarnos con sus producciones. Y eso sin contar el canal de streaming a lo Netflix que está preparando Disney. Toca abrocharse los cinturones, que nos espera un 2018 movidito. De todo eso, y más, hablaremos en este blog. Dadlo por seguro.

Lamentablemente, también ha sido el año de los haters. ¿Qué es un hater? El otro día leí un chiste gráfico bastante bueno por Facebook que creo que los describe muy bien. Decía un hijo a su madre, "Mamá, soy hater", y la madre contestaba, "¿Y eso qué es, hijo?", a lo que éste respondía, "Un tontico de toda la vida, mamá". Y no podría estar más de acuerdo. Porque un hater no es el espectador que sale decepcionado con una película y la critica. Eso nos ha pasado a todos. No. El hater sale, la critica e intenta que todo el mundo, como si su opinión fuera una verdad universal, odie esa película que le ha hecho perder su tiempo y, a veces, también su dinero. Y si a ti te gusta el filme, lo siento, pero eres estúpido, imbécil y tienes un gusto pésimo-conformista con el que te conviertes en poco menos que una ameba, dado que el gusto correcto e inteligente es no haber disfrutado con la obra en cuestión (curiosamente, el gusto acertado siempre es el suyo). El hater te saltará a veces con insultos, con agresividad verbal y con un discurso que hace temer que la película en cuestión le haya violado a un familiar. Hablará también de la objetividad para saber si un filme es malo o no... aunque él no haya estudiado cine de ninguna manera para ello. Hablará de que él puede criticar películas que no ha visto porque es evidente, por trailers y avances, que es una mierda absoluta (igual que la nueva "Jumanji" iba a ser un fracaso en taquilla, ¿eh?). Para el hater sólo se estrenan blockbusters, secuelas, remakes y reboots; da igual que los datos, precisamente objetivos, desmientan esa su creencia. Es hater. Lo suyo es odiar, ser un vinagre profesional, aunque luego también tengan gustos bastante... curiosos, placeres que deberían ser muy culpables, pero que ellos esgrimen como los gustos correctos. Todavía me ando descojonando del hater que no paraba de afirmar que el guión de "Batman v Superman: El amanecer de la justicia" era una mierda, para luego irse a leer libros de bolsillo que no sólo estaban mal escritos, sino que además poseían argumentos que harían vomitar a un cualquier personaje de "Rick y Morty". Por supuesto, una de las principales características del hater es que debe difundir su mensaje por todas partes, no sólo en su casa, y durante mucho, mucho tiempo, porque seguir quejándose de películas que no te gustaron, tres años después de verlas, es muy sano. Amargura sana lo llaman ahora. Y no olvidemos que el hater debe demostrar su inteligencia yendo a ver películas que, según ellos, son una mierda de lejos. Pero allí van. Los primeros. A gastar su tiempo y su dinero (sí, los haters también suelen decir eso de "me ha salido gratis"; son los lumbreras que consideran que el dinero es más valioso que el tiempo). En fin. Un dechado de neuronas bien utilizadas.

2017 ha sido un año hater debido a los estrenos de la última de "Star Wars" ("vi la anterior, no me gustó, y ahora voy a ver ésta..."), las últimas producciones de Marvel Studios, de Warner-DC (la llegada a los cines de "Liga de la Justicia" ha levantado muchas piedras, descubriéndonos los grandes directores que se está perdiendo Hollywood entre haters "profesionales"), al estreno de "La Momia" con Tom "Atraigo a los haters" Cruise, al bombazo de la nueva "Jumanji", y a un largo etcétera de estrenos que han hecho las delicias de gente que parece que sólo vive para amargarse. Con lo fácil que es pasar a otra cosa, admitir que hoy salen películas para todos los gustos, dedicarse a esos filmes y dejar en paz a los demás, sobre todo, a los espectadores que sí que prefieren esas películas, y que ni son menos inteligentes ni más tontos por disfrutar con ellas. Porque en una lista de actuaciones estúpidas, absurdas y gilipollescas, el juzgar a los demás por sus gustos (en especial, porque sean diferentes a los de uno), ocupa una alta posición. Se empieza así, y luego se juzga a los demás por otros aspectos. Cuidadín, cuidadín. Sin embargo, y prometiendo un largo artículo sobre haters similar al que ya publiqué en el blog sobre el masoquismo cinematográfico y las falsedades de los remakes, centrémonos en lo bueno, en un año 2017 donde me ha resultado extremadamente difícil elegir los títulos para mi lista anual. Sí, sé que todos los años digo lo mismo, o algo parecido, pero es que ¡cada año es más difícil! Y muchos superhéroes en mi lista, pero por ejemplo, si en la selección de 2016 ya dejé fuera a "X-Men: Apocalipsis", este año he tenido que hacer lo mismo con "Wonder Woman" y "Liga de la Justicia" (no, no es porque sean de DC, que bien que el año pasado cayeron "Escuadrón Suicida" y "Batman v Superman: El amanecer de la justicia", eligiendo la primera por encima de la nueva aventura de los mutantes), dos grandes filmes comiqueros, mucho mejor de lo que pintaban al principio, tremendamente entretenidos, pero que se han quedado fuera por muy, muy poco, no porque sean más flojas que sus compañeras elegidas, sino porque éstas han sido todavía mejores, si es posible. "Verónica" también se une a este grupo; cinta de terror española de la que no esperaba nada, y con la que lo he pasado tan bien como mal, siendo una de las más agradables sorpresas de este pasado 2017, no entrando al final en mi lista, aunque por poquísimo, porque hasta última hora estaba. Si continuamos con cómics y terror, no pueden faltar en las que se han quedado fuera secuelas tan sorprendentes como "Annabelle: Creation" y "Kingsman: El círculo de oro". De animación no he metido nada, a pesar de lo bien que me lo pasé con la criticada "Gru 3: Mi villano favorito"; el año pasado tampoco hubo animación por muy poco, pero sí en la lista de 2015, donde Pixar y "Los Minions" consiguieron el doblete animado. Y sí, en mi personal y particular lista de este año, también he metido un par de caprichos cinematográficos, un par de esos títulos que en pocas selecciones de lo mejor del año vais a ver, y alguna cinta de autor... y nunca mejor dicho. En pocas palabras, vais a encontrar a continuación una lista made in Cueva del Extraño, así que, sin más preámbulos, y esperando que la disfrutéis y compartáis las vuestras, ahí os dejo con mis 10 mejores películas del 2017, o lo que es lo mismo, los filmes que nos dio el 2017 y que yo más he disfrutado. ¿Qué me decís? ¿Empezamos? Pues ya sabéis... ¡Al turrón!

10- Resident Evil: Capítulo final

Tiene hasta cierta gracia que vayamos a encontrar aquí también la marca "Resident Evil" después del doblete que se ha marcado la saga de Capcom en la lista de videojuegos. Pero aquí la tenéis. La cinta que pone punto y final a la saga cinematográfica... de momento. ¿Por qué? Bueno, es cierto que la historia en sí es, después de muchos rumores de que terminaría en la cuarta o en la quinta entrega, una especie de final, pero dejando una ventana abierta para que las peripecias de la genial Alice, interpretada por la majísima Milla Jovovich (El quinto elemento, La cuarta fase) vuelvan tarde o temprano, a pesar de que se anuncie un reinicio para presentar nuevas adaptaciones de los videojuegos. Siendo sincero con este primer capricho cinematográfico de mi lista, reconozco que esperaba más. "Resident Evil: Ultratumba" y "Resident Evil: Venganza" me gustaron mucho, sobre todo, por esos niveles de acción gamer y frikadas zombis, y aunque "Capítulo final" me ha dejado más satisfecho que la quinta entrega, esperaba más de una producción que se ha demorado varios años, teniendo en cuenta que las dos anteriores se estrenaron con sólo dos años de diferencia y cinco años después hemos tenido la resolución final. Un montaje extraño, un 3D poco espectacular, expectativas demasiado altas, un argumento que tendría que haber ido por otro sitio e incluso errores de continuidad algo extraños son los culpables. Pero ¿sabéis qué? Me lo he pasado pipa con ella. Más Alice, más Wesker, un antiguo villano regresado de la muerte (que nunca es tal en esta saga), referencias a todas las entregas de la franquicia, regreso a Raccoon City, secundarios que vuelven, más monstruos sacados de los videojuegos, mucha nostalgia, un "final" acorde con la saga y acción, acción, acción y acción a raudales, tan loca como imposible y fantástica, que es lo que le pedimos a los amantes de estas películas (además de ver a la Jovovich pateando muertos vivientes y masacrando mutantes de Umbrella) desde su ya mítica primera parte estrenada allá por 2002, uno de los principales títulos cinematográficos en el renacer, o creación, del zombi moderno en el celuloide. Adiós, Alice. Te echaremos de menos. ¿O puede que estemos ante un más que evidente hasta luego? Si regresas, te recibiremos con los abrazos abiertos. Eso seguro.



9- Saw VIII

Si la anterior película de la lista cerraba un ciclo, e incluso una saga, ésta que tenemos aquí la resucita, y además, viendo sus resultados en taquilla y de crítica, lo hace por todo lo alto, lo cual es de admirar teniendo en cuenta que estamos ante la octava entrega de una saga que terminó en 2010, es decir, hace unos siete u ocho años (siete en el momento del estreno; ocho mientras escribo estas líneas), y que, a pesar de que no daba muestras de agotamiento, debía toparse con un final que... no era exactamente un final, sino una resolución de tramas y giros abiertos desde la primera parte, pero que a su vez dejaban abiertos otros tantos que, curiosamente, no se han cerrado del todo en esta "Saw VIII", una de las grandes y fantásticas características de la saga. Todo se inició incluso antes del estreno de la primera y sobresaliente "Saw", con ese corto realizado por James Wan (Sentencia de muerte, Insidious) y Leigh Whannell (Insidious: Capítulo 2, Insidious: La última llave) que les abrió las puertas parar crear la que es ya la saga de terror más taquillera, además de reformular el cine de terror de bajo coste (y altos beneficios), además de darle un empujón a las producciones donde la sangre y la tortura son las grandes protagonistas, o lo que es lo mismo, las películas torture porn. Durante seis años, incluyendo una última entrega en tres dimensiones, Wan y Whannell se han ido despegando de la saga "Saw" sin desaparecer del todo, creando toda una legión de fans que asistían (asistíamos) con religiosa puntualidad anual a cada nuevo capítulo de las sangrientas y castigadoras andanzas de Puzzle, con sus giros argumentales, sus aprendices, sus secretos y una oleada de misterios aderezados con un buen puñado de interesantes flashbacks. Era evidente que Puzzle iba a regresar, aunque ¿de qué manera? Desde 2010 los rumores no han dejado de sucederse; que si un remake de la primera, que si un reinicio, que si una secuela directa dirigida por el propio James Wan, que si Whannell cogiendo el timón... Y al final, ha sido un poco de todo, porque a pesar de que "Saw VIII" es una secuela que nace a partir del legado de las anteriores (el argumento nos presenta una serie de asesinatos que indican que Puzzle sigue vivo), es también una especie de reinicio que tiene en cuenta todo lo demás, tomando un nuevo rumbo que, con toda probabilidad, nos dará una nueva saga. No es casualidad que, aunque en España la conozcamos como "Saw VIII", en el original sea conocida como "Jigsaw", nada de "Saw" y el número de entrega pertinente. ¿Y qué tal esta secuela? ¿Qué opinión me merece? Bueno, se encuentra en mi lista de lo mejor del año, aunque es evidente que se trata de uno de mis caprichos por lo fan acérrimo que soy de la saga. Hay que reconocer que se le ha dado una nueva vida a la franquicia sin perder los conceptos, ideas y características que la hacen tanto única como genial, con esos giros argumentales, esos flashbacks y esas sanguinarias trampas cada vez más enrevesadas, bizarras y dolorosas. Y además, salimos de los zulos y los escenarios cerrados, mugrientos, aceitosos y oxidados para que las pruebas se celebren a plena luz del día, en graneros iluminados y calles atestadas de público, una clara evidencia de que, a pesar de su ajustado presupuesto, se ha intentado que "Saw VIII" se aleje de ese tono de cine de terror independiente que poseían las anteriores entregas. Por cierto,  Puzzle ha vuelto de la mejor de las maneras, y parece que no se irá hasta dentro de otra buena temporada. ¡Ya podemos aplaudir!



8- La guerra del planeta de los simios

La película perfecta para darle en la cara a los haters de los que os hablaba antes. ¿O debería decir que es la trilogía perfecta para ello? No sólo hablamos de tres blockbusters que van más allá de un entretenimiento palomitero para pasar un rato entre palomitas y refrescos, sino de grandes superproducciones que van más allá, como así han sabido verlo tanto la crítica como el público, apostado ambos grupos por las tres cintas, siendo cada una de ellas un gran éxito, y llevar a cabo tal empresa, sobre todo hoy día, no es fácil, porque bien sencillo es meter la pata en alguna, en especial, si hablamos de una trilogía; que se lo digan a las trilogías de superhéroes. "El origen del planeta de los simios" se estrenó en 2011, y lo que se anunciaba como una precuela del clásico original "El planeta de los simios" (si todavía no la habéis visto, no sé qué hacéis leyendo esto en vez de poneros a ello), se convirtió en algo mucho más grande. Por supuesto, no fueron pocos los haters que sin ni siquiera haber visto una sola fotografía del rodaje, ya anunciaron que sería una mierda, un sacacuartos, que Hollywood volvía a demostrar que se quedaba sin ideas, que menuda falta de originalidad y un montón más de frases tan hechas como absurdas que nunca han conducido a ninguna parte, más que a demostrar que la falta de neuronas de personas aborregadas en su amargura. "El origen del planeta de los simios" fue una de las sorpresas del año a todos los niveles, confirmando su secuela, "El amanecer del planeta de los simios", que aquello no había sido casualidad. Precisamente, ésta magnífica segunda parte, se coló en nuestra lista de las diez mejores películas del 2014. Era de justicia que el final de la trilogía, "La guerra del planeta de los simios", también estuviera aquí, y más siguiendo el tono de la anterior y conectando casi directamente con "El planeta de los simios", del que yo firmaba ya para ver un remake con el tono de esta trilogía que podríamos considerar sin exagerar una joya de la ciencia-ficción, muy superior a todas las secuelas que salieron de la original, a cada cual más estrambótica. Los hates parece que ya han aprendido la lección, y con ésta no han dicho nada, aunque es cierto que hay espectadores (normales) que se esperaban algo con más acción debido al título. Aun así, "La guerra del planeta de los simios" lo tiene todo. Es emotiva, espectacular, emocionante, repleta de suspense, llena de acción y cargada con personajes capaces de abrirse un hueco en nuestro corazón solamente con un par de escenas, personajes creados mediante unos efectos digitales que los hacen parecer tremendamente reales, siendo de este modo también el filme varios pasos hacia delante en lo que respecta a la interpretación de actores mediante CGI. En conclusión, una de las imprescindibles del año. ¡Larga vida a César!



7- Spider-Man: Homecoming

Quién hubiera dicho hace años que Marvel Studios acabaría con los derechos de Spiderman para su universo cinematográfico compartido. Vale, los derechos son a medias con Sony, pero Spiderman ya forma parte de un mundo del celuloide donde puede encontrarse con el Doctor Extraño, Iron Man, el Capitán América y Pantera Negra, entre otros, algo que ya sucedió en la sobresaliente "Capitán América: Civil War" (que entró de lleno en nuestra lista anual cinematográfica del año pasado) y que ocurrirá más ambiciosamente en "Los Vengadores: Infinity War" (con muchas probabilidades de colarse en el número uno de la lista anual cinematográfica del año que viene). Precisamente, fue la participación como secundario del trepamuros en la tercera cinta del Capi la que le proporcionó la catapulta que necesitaba para mostrar su adhesión al universo de Marvel Studios y prepararnos para la llegada de su primer filme en solitario en dicho universo, como bien adelantaba una de las escenas post-créditos de la citada película. Sólo un año (mes arriba, mes abajo) después hemos tenido "Spider-Man: Homecoming", la segunda producción de Marvel Studios para el 2017, nada más y nada menos que el segundo reinicio del personaje en la gran pantalla en menos de diez años, y la tercera versión cinematográfica del icono de Marvel en menos de veinte. ¡Casi nada! Ahí, ahí anda con Punisher y Hulk, que se dice pronto, y eso que éste último sólo ha contado con dos películas propias, sin secuelas de ningún tipo. Spiderman siempre ha corrido más suerte. Primero, con la sobresaliente trilogía dirigida por Sam Raimi (Posesión Infernal, Darkman), que bien podría haberse convertido en una larga saga si la productora no hubiera interferido en sus planes para una "Spider-Man 4" con el Buitre como principal villano; luego, pasamos a las dos entregas protagonizadas por Andrew Garfield (La red social, Hasta el último hombre) y Emma Stone (Supersalidos, La La Land: La ciudad de las estrellas), peor valoradas de lo que se merecen, con un Spiderman muy el Ultimate Spiderman de los cómics, y todo un prometedor futuro que concluyó al constatar Sony que los resultados de la segunda entrega, aunque buenos, no eran excepcionales para continuar con todo un universo arácnido en los cines que incluía "The Amazing Spider-Man 3", "Venom" (que sí que veremos este 2018) y "Los Seis Siniestros", entre otros diversos proyectos centrados en personajes secundarios del universo de Peter Parker. Sony y Marvel Studios no tardaron en llegar a un acuerdo se ha saldado con un Spiderman adolescente verdaderamente interpretado por un Tom Holland (Lo imposible, En el corazón del mar) que se acerca en edad, dándonos a un Peter Parker nunca visto antes en la gran pantalla. Si el de Raimi estaba basado directamente en el Spiderman de los cómics de los 60-70, popularizado por Stan Lee (Los Cuatro Fantásticos, Pantera Negra), Steve Ditko (Doctor Extraño, The Creeper) y John Romita Sr. (Daredevil, Los Defensores), y el de Garfield en la serie "Ultimate Spiderman" de Brian Michael Bendis (Alias, Los Nuevos Vengadores) y Mark Bagley (Veneno: Protector Letal, Poderosos Vengadores), el de Marvel Studios está confeccionado de arriba abajo para las nuevas generaciones, siendo una especie de fusión entre los Spiderman de las últimas series de animación y el Miles Morales creado en "Ultimate Spiderman". Esto ha causado que el filme reciba muchas críticas de parte de quienes no reconocen a SU Spiderman, y las mayúsculas en SU no son una casualidad, en absoluto. Sí, es cierto que choca ese Spiderman que usa tantísimo el traje tecnológico de Tony Stark, y sí, es cierto que su entorno es poco reconocible si nos atenemos al clásico Spiderman, pero ¡es que no es el clásico Spiderman! Es uno que mezcla lo que conocen las nuevas generaciones gracias a las series de animación con las características principales del Spiderman más clásico, sin olvidar que es el Spiderman que hay que introducir en un universo de superhéroes que ha evolucionado sin él, cuando en los cómics, originalmente, él mismo ayudaba a que dicho mundo heroico avanzara. Siendo Spiderman mi personaje favorito de cómic (con perdón de Punisher, Lobezno, Spawn y algunos otros), siento que un buen filme sobre él debería encontrarse más arriba en una lista de estas características, pero debo confesar que esta versión cinematográfica del trepamuros me ha chocado mucho, aunque considere que estamos ante una gran producción de Marvel Studios, que no sólo sabe trasladar la esencia del personaje a su universo compartido, sino a las nuevas generaciones, también necesitadas de las buenas raciones de ocio-friki con las que nosotros crecimos, incluyendo en ellas a esos héroes que nos acompañaron (y acompañan) mientras nos hacíamos adultos. Dejando de lado que uno tenga que acostumbrarse más o menos a este Spiderman, las virtudes de la cinta son más que evidentes; desde ese secundario Tony Stark cuyas apariciones están muy bien medidas hasta ese Buitre, magistralmente interpretado por el soberbio Michael Keaton (Batman, Birdman), que se convierte en pocas escenas en uno de los mejores y más realistas villanos del universo de Marvel Studios, pasando por lo divertida y entretenida que es, la gran química que Holland tiene con todo el reparto, las conexiones con el resto de filmes de Marvel Studios, el futuro que abre para el personaje (ese Escorpión) y la gran cantidad de guiños que tiene a la mitología del hombre araña, entre una ingente cantidad de otros valores positivos. "Spider-Man: Homecoming" es espectacular, asombrosa... como su protagonista. Y lo mejor, es sólo el principio. Aún queda mucho por ver.



6- Logan

"Deadpool", que se coló con facilidad en nuestra lista anual cinematográfica de 2016, cambió las reglas del juego en cuanto a producciones que adaptaban cómics, más concretamente, cómics de superhéroes. Hasta el momento, sólo se pensaba en estas adaptaciones como en grandes superproducciones que no podían triunfar en taquilla sin ser colosales ofertas para todos los públicos refrendadas por presupuestos que harían llorar a países tercermundistas. Nuestro amigo el Mercenario Bocazas, con un proyecto que su actor protagonista, Ryan Reynolds (Sólo amigos, Green Lantern) llevaba queriendo levantar durante años (estuvo a punto gracias, precisamente, a "X-Men Orígenes: Lobezno"), entró por la puerta grande en el cine como absoluto protagonista de una cinta que era puro Deadpool comiquero, una película irreverente, gamberra, sangrienta, violenta, cochina, deslenguada, repleta de tiros, explosiones, miembros cercenados, palabras malsonantes, escenas guarronas, humor negro tirando a oscuro y mucha autocrítica, con un presupuesto muy limitado, casi de filme independiente si lo comparamos con los que se gastan habitualmente en producciones de este tipo. "Deadpool" apostó por dar una vuelta de tuerca a los cómics de superhéroes en el cine. Si el gran público tenía su cita anual con Spiderman, Capitán América, Batman, Superman, Wonder Woman, Iron Man, Thor, los X-Men y los Vengadores, ¿por qué no podían tenerla también espectadores que buscaran títulos que no se pudieran devorar en familia? "Deadpool" consiguió su objetivo con creces, y de qué manera, siendo todo un taquillazo, recibiendo alabanzas por público y crítica. Vale, lo que había hecho no era algo nuevo del todo. ¿Filmes de Marvel para adultos? "Ghost Rider: El Motorista Fantasma" y "El Castigador" no funcionaron nada mal. ¿Películas de Marvel con sangre, escenas subidas de tono y violencia desmedida? Recordemos que "Blade" inició esta feliz oleada cinematográfico-comiquera que vivimos actualmente, y que no parece que piense dejarnos en muchos, muchos años. Pero "Deadpool" lo hizo a lo grande, y de una forma que ha abierto camino a otras producciones que quieren dar superhéroes de una forma distinta. Se anuncian "Los Nuevos Mutantes", "Hellboy", "Spawn", "Venom"... y "Logan". Porque el final de la trilogía en pantalla grande sobre el mutante canadiense, que al mismo tiempo supuso la marcha del grandioso Hugh Jackman (Australia, Pan) del papel que lo ha hecho famoso, supone otro paso más hacia delante del que dio "Deadpool". Sustituyamos las gamberradas, la comedia, los chistes, el slapstick y las infinitas referencias culturales por una historia cruda, violenta, seca, madura, adulta, crepuscular y que bien podría haber sido escrita y dirigida por un Clint Eastwood (Million Dollar Baby, Gran Torino) con ganas de remakear "Sin perdón", su obra maestra. El argumento principal nos presenta un mundo sin mutantes, carente de unos X-Men que lo protejan, con un Logan (ya no Lobezno) con sus poderes a mínimos y que se pasa el día cuidando a un Charles Xavier con alzheimer. Lo único que intenta el antaño hombre-x es sobrevivir cómo puede, mientras comprueba cómo día a día la muerte se aproxima a él. Es entonces cuando se topa con una niña que se parece demasiado a lo que fue: una máquina asesina carente de humanidad, pero poseedora de garras de adamantium y una ferocidad sin parangón. Se inicia así una historia de redención, en la que Logan debe encontrar la poca humanidad que le queda para proteger a la chica, al mismo tiempo que trata de recuperar esas migajas de Lobezno que necesita para enfrentarse a los crueles mercenarios que buscan a su nueva protegida. Como decían por ahí, si a "Logan" le quitas la fantasía y los "superhéroes" (atentos a la abominación, en el mejor de los sentidos, que resulta ser el supervillano de la cinta; toda una metáfora de lo que es Lobezno), y le pones un rifle en las manos al protagonista, estaríamos hablando de la más que probable triunfadora de los Óscars de este 2018 en muchas de las categorías más importantes. En vez de eso, y aunque no sea poco, debe conformarse con la nominación a Mejor guión adaptado, convirtiéndose en la primera película de superhéroes que recibe tal reconocimiento. "Logan" hizo que Jackman se bajara el sueldo considerablemente para que el filme pudiera ser calificado para no todos los públicos; "Logan" se basa en el cómic de culto "El viejo Logan" de Mark Millar (The Ultimates, Kick-Ass) y Steve McNiven (Los Nuevos Vengadores, Civil War), y la miniserie "La muerte de Lobezno"; "Logan" es el canto del cisne del personaje y el actor que lo ha interpretado durante los últimos dieciocho años; "Logan" es el cierre perfecto para la trilogía sobre el personaje, tras la comiquera "X-Men Orígenes: Lobezno" y la actioner de los 80-90 "Lobezno inmortal", que estuvo a punto de colarse en la lista anual cinematográfica de 2013 de este blog; "Logan" es una sentida carta de amor hacia uno de los mejores personajes del mundo del cómic, y al actor que tan, tan, tan bien ha sabido darle vida en la gran pantalla, un Jackman al que va a ser imposible desligar del mutante canadiense, un Jackman grandioso en esta su última interpretación como el mejor hombre-x. Descansa en paz, Logan. Te lo has ganado. Al menos, durante un tiempo. Que tus habilidades curativas empiecen ya a hacer su trabajo.



5- El autor

Llegamos a lo mejor de lo mejor del 2017. Y sed sinceros, ¿cuántos haters que criticarían mi personal y particular selección fílmica se esperarían la incorporación en ella de una película como "El autor"? ¿Cuántos de esos que se quejan de que en el cine sólo ponen blockbusters, filmes de superhéroes, remakes, secuelas y reboots, habrán comprado una entrada para disfrutar de una de las mejores cintas del pasado año? La respuesta a esta última pregunta podría sorprenderos, y no para bien. "El autor" es el ejemplo perfecto de que los prejuicios contra el cine español no sólo están ya más que caducados, sino que deberíamos dejar de hablar de "cine español" y hablar de "cine"... a secas. Porque eso es lo que es "El autor": cine. Perdón: CINE. En mayúsculas. Tanto en historia como en intérpretes, tanto en el desarrollo de la primera como en el de los personajes en cuya piel se meten los enormes actores del filme. La trama principal nos presenta al protagonista como un triste intento de escritor que ni sabe encontrar su voz literaria ni conoce narración alguna que plasmar. Es entonces cuando, viviendo uno de sus peores momentos personales, al mudarse, se topa con un edificio repleto de vecinos cuyas vidas formarán la novela que necesita. Así que, como si fuera Dios, este presunto escritor se planta en medio de sus vidas, manejandoles, manipulándoles, apuntando sus idas y venidas, sus desgracias y alegrías, construyendo la que podría ser una de las mejores novelas de toda la historia de la literatura o, al menos, la que necesita para constituirse como el gran escritor que él cree que en realidad es. "El autor" es tan hipnótica como adictiva, y aunque se sustenta, sobre todo, en su reparto, no se le puede negar el poder que ejerce en el espectador un guión construido milimetricamente. Nominada a nueve premios Goya, y ganador tan sólo de dos, uno no deja de tener la sensación de que lo que le ha ocurrido al filme ha sido uno de los grandes robos en los Goya de los últimos años. Por supuesto, uno de los recibidos ha sido a la labor interpretativa de Javier Gutiérrez (El desconocido, Assassin´s Creed), soberbio actor que con el transcurso de los años, gracias a su talento, constancia, trabajo duro y gran elección de papeles, ha pasado de ser el secundario cómico con más o menos presencia en pantalla, a todo un señor ACTOR que se come a cualquiera que tenga la desgracia, o la fortuna, de encontrarse con él en la misma escena, protagonizando papeles cada vez más serios, maduros, cínicos, violentos e incluso perturbadores, como bien muestra su protagonista de "El autor". Y sí, quizá mi amor hacia esta cinta es bastante subjetivo a causa de los temas que trata, y que giran alrededor no sólo del universo editorial, sino también del mundo interior del escritor, o de alguien que trata de serlo, sin demasiado fortuna en el proceso.



4- Thor: Ragnarok

Vamos ahora con la última película de Marvel Studios para 2017, la que marca un punto y aparte no sólo en las peripecias del dios del trueno favorito de la Casa de las Ideas en su traslado al celuloide, sino también en el futuro del universo compartido de Marvel Studios, con un final y una escena tras los créditos que indican claramente por dónde irán los tiros en "Los Vengadores: Infinity War". Tenemos entre manos una de las más agradables sorpresas del año, especialmente, porque no somos pocos los que pensamos que, dentro del universo de Marvel Studios, las dos cintas de Thor son las más flojas en cuanto a calidad, comparadas con títulos como "Capitán América: El Soldado de Invierno", "Iron Man", "Doctor Extraño", "Guardianes de la Galaxia", "Capitán América: Civil War", "Ant-Man", "Los Vengadores", "Iron Man 3"... Al igual que "El increíble Hulk", "Thor" y "Thor: El mundo oscuro" (que se coló en la lista anual cinematográfica de este blog del año 2013) parecen ser los patitos feos de Marvel Studios, y todo parecía apuntar a que la tercera entrega también pasaría por el mismo trance. Pues de eso nada. "Thor: Ragnarok" es diversión en estado puro, es cómic en movimiento, es comedia cósmica y acción vikinga en un solo metraje, es tomarse en serio y tomarse en broma por momentos, es "Planeta Hulk" y cualquiera de los ragnaroks comiqueros de Thor en la misma historia, es el futuro y el pasado del hijo de Odín, es tan épica como graciosa, es espectáculo palomitero del mejor, aunque haya quienes insistan en que lo que vemos en la película no tiene nada que ver con Thor. En serio, ¿aún estamos con la vieja y repetitiva cháchara en bucle acerca de que ese no es MI Thor, o ese otro no es MI personaje? ¿De verdad existen espectadores que todavía no comprenden las décadas que llevan esos personajes comiqueros pasando por las manos de cientos de guionistas y dibujantes, cada uno de ellos aportando su propia visión, cada uno de ellos sumando a la ecuación? Pues ya va siendo hora de entenderlo. Porque es posible que haya espectadores cuyos gustos no encajen con el tono del filme, que no podría ser más Jack Kirby (Los Cuatro Fantásticos, Los Eternos), por cierto, pero no sigamos insistiendo en que lo más apropiado para Thor es un "Juego de Tronos" o un "Vikingos". A ratos lo será. Y a ratos será también "Thor: Ragnarok". Y este año ha tocado ese enfoque. Toca entrar en su juego y pasarlo bomba con él. O no. Y si ese es el caso, olvidar la cinta y permitir que quienes la hayamos disfrutado lo sigamos haciendo. No es casualidad que sea la que ha funcionado mejor de toda la trilogía, y no hay que olvidar lo irónico que es que después de dos directores serios, Thor haya conseguido triunfar del todo en el cine gracias a otro especializado en comedias, un Taika Waititi (Lo que hacemos en las sombras) muy semejante a otros grandes realizadores marvelianos como Jon Favreau (El libro de la selva, The Orville) y los hermanos Russo (Finales Felices, Agente Carter). No me gustaría dejar de hablar de "Thor: Ragnarok" sin mencionar las conexiones con otros filmes de Marvel Studios (las apariciones de Doctor Extraño y Hulk son oro puro), y sin señalar que bajo la capa de comedia cósmica a lo "Guardianes de la Galaxia", hay más seriedad y drama de lo que parece. Atentos a la que lía Hela, a la electrizante batalla final, a la brutal espectacularidad de la última media hora de película y a cómo logran vencer a la villana. ¿Y cómo olvidar la banda sonora encabezada por esa joya musical que es la Immigrant Song de Led Zeppelin, capaz de pintar maravillosamente escenas tan salvajes como vistosas?



3- Múltiple

Pocos directores pueden presumir de un ascenso, caída y resurrección como los que ha vivido en sus carnes el genio M. Night Shyamalan (El Bosque, La joven del agua). Tras conseguir un éxito mundial con "El sexto sentido", una de sus mejores obras, llegó el turno de averiguar si era cosa de un día o si de verdad estábamos ante un realizador capaz de construir obra maestra tras obra maestra. "El Protegido", aunque pasó inadvertida en su día y fue ganando adeptos que supieron reverenciarla cómo se merece, y "Señales" dejaron muy claro que de casualidad nada de nada, y que Shyamalan había llegado para quedarse y convertirse en uno de los maestros del suspense fílmico. Porque, a pesar de que la mayoría de los trailers de las cintas del director intenten colarnos películas de terror (no pocos fueron los que se acercaron a "El Protegido" pensando que era otra de fantasmas), en realidad, Shyamalan juega más en la liga del suspense, del thriller sobrenatural con gotas de terror de vez en cuando. O de ciencia-ficción. O de fantasía, según se dé el caso. Las meteduras de pata llegaron con "El incidente", "Airbender: El último guerrero" y "After Earth", destrozando la carrera de Shyamalan hasta que se vio obligado a colocarse en una posición de guionista y productor, alejándose brevemente de la dirección. Pocos pensaban que preparaba su regreso por todo lo alto, y aunque "La Visita" fue un primer paso bastante eficiente en esa dirección (obra de suspense y terror, rodada en modo falso documental, y que volvía a la simplicidad de sus primeros títulos, giro final incluido), "Múltiple" ha sido la auténtica resurrección de Shyamalan, y además, por todo lo alto, llegando a ser también el principio de una muy prometedora nueva etapa en la carrera del director. ¿O nueva tomando elementos de la "antigua"? Quienes hayáis visto "Múltiple" sabréis de lo que hablo. Tenemos entre manos una historia sencilla, la de Kevin, un joven que sufre de personalidad múltiple, sólo que no tiene una o dos, sino veintitrés... ¿o son en realidad veinticuatro? Mientras vamos descubriendo quién o qué es esa última y misteriosa personalidad, asistiremos a los intentos de sobrevivir por parte de tres chicas secuestradas por Kevin, tres jóvenes que asisten a la total caída en la locura de su raptor. Por si no fuera suficiente con la clase magistral de suspense que nos ofrece el realizador, el desarrollo de la trama principal, sustentada por un guión perfectamente construido, y de cómo la trama va de menos a más, sin permitir que el espectador coja aire, tenemos un reparto que funciona a las mil maravillas, centrado especialmente en la joven promesa (que de promesa tiene ya poco, viendo lo que es capaz de hacer en el terreno de la interpretación) Anya Taylor-Joy (La Bruja, El secreto de Marrowbone) y el soberbio trabajo actoral de James McAvoy (X-Men: Primera Generación, X-Men: Apocalipsis), quien se mete en la piel de Kevin y todas sus demás personalidades, consiguiendo unos resultados tan sorprendentes como escalofriantes, porque no se limita a cambiarse de ropa y listos, sino que transforma todos y cada uno de sus gestos, siendo diferentes entre sí todos los personajes a los que interpreta. En un año en el que el cine fantástico está pegando fuerte en los premios Óscar, resulta de juzgado de guardia que McAvoy ni siquiera esté nominado, cuando es capaz de cambiar completamente de personaje en un solo plano fijo; de mirada, de gestos, de expresión... Brutal. Aunque, para brutal, el final del filme, uno a la altura del de "El sexto sentido", y me quedo corto. Un final con el que Shyamalan nos da otra perspectiva de lo que es la película, de lo que es Kevin y de lo que podemos esperar a partir de ahora. Un final que es una sorpresa y un regalo para los que somos fans de Shyamalan, para los que nunca nos hemos rendido con él. Un final al que llegamos después de docenas de pistas regaladas durante el metraje, incluso en la promoción del filme (atentos al cartel y al título en su idioma original), y que no descubrimos del todo hasta ciertas notas musicales. No sólo un final. Sino EL FINAL. En mayúsculas. Grande, Shyamalan. Atentos, porque me da que para la lista de las mejores películas del 2019, estará la siguiente entrega de "Múltiple". Sí, entrega y no secuela. ¿Sabéis ya cuál será? ¿No? Pues sumergios en las veintitrés personalidades de Kevin, y luego atad cabos. Veréis lo irrompibles que suelen ser los guiones de Shyamalan. Guiño, guiño.



2- Guardianes de la Galaxia Vol. 2

No cabe duda de que este ha sido el año de mirar al pasado, al menos, en lo que respecta a la presente lista. La primera "Guardianes de la Galaxia" no sólo fue una de las grandes sorpresas del año 2014, convirtiéndose inmediatamente en una de las mejores películas de Marvel Studios (hay quienes afirman que la mejor, incluso por encima de la sobresaliente "Los Vengadores"), sino que quedó como primer filme de la lista anual cinematográfica de ese año en este rinconcito de Internet. Este año no ha podido repetir puesto, aunque casi, pero se ha quedado muy, muy cerca, y con razón. A pesar de que no son pocos los que dicen que "Guardianes de la Galaxia Vol. 2" se encuentra un peldaño por debajo de su predecesora, no estoy para nada de acuerdo. Sí, el factor sorpresa se ha perdido, pero ¿y el resto? Todo va a más, y cuando digo todo es todo. Banda sonora, tono ochentero, aventuras a lo space opera, más guardianes de la galaxia, más personajes de la Marvel cósmica, más emotividad (cada escena con Yondu es oro puro), más diálogos tronchantes, más escenas para el recuerdo, más Groot (si el de la anterior película ya era un encanto, atentos al Baby Groot), más genial dirección de James Gunn (Super, Movie 43), más exploración en el universo galáctico de la Casa de las Ideas (incluyendo la posibilidad de un filme en solitario para los clásicos Guardianes de la Galaxia), más guiños, más cameos, más acción, más diversión, más referencias a la cultura pop, más walkman, más escenas post-créditos y un villano a la altura de las circunstancias, encarnado por un Kurt Russell (La Cosa, Los odiosos ocho) en estado de gracia. Esta secuela no sólo cumple con creces, sino que es la prueba viviente de que por mejor que sea una primera entrega, siempre se puede estar a la altura si se hacen las cosas bien. Diversión palomitera de primer nivel. ¡Y David Hasselhoff (Los vigilantes de la playa, El coche fantástico) y Sylvester Stallone (Acorralado, Juez Dredd) de por medio! ¿Quién da más?



1- It

¿Se veía venir o se veía venir? "It" no es que haya sido una de las sorpresas del año, es que ha sido LA sorpresa del año. Su primer trailer se convirtió en el más visto de la historia en apenas unas horas, y actualmente es la película de terror más taquillera de todos los tiempos. Se dice pronto, ¿eh? Sí, sé que para muchos eso no significará nada, pero en un terreno en el que se mueven los grandes blockbusters y las superproducciones millonarias, el terror (porque "It" es una película de terror, no un drama histórico) no suele alcanzar tales cifras. La adaptación de la mejor novela de Stephen King no sólo las ha conseguido, sino que las ha vapuleado de forma sorprendente. Y con la crítica ha hecho muy buenas migas. ¿Cómo? Bueno, porque desde la productora hasta el director, Andy Muschietti (Mamá), comprendieron que no se podía trasladar el libro párrafo a párrafo a la gran pantalla, así que decidieron captar su esencia, y lograr que funcionaran los dos conceptos más importantes de la historia original: los Perdedores y Eso. Y vaya si lo han conseguido. El casting con los jóvenes Perdedores es soberbio, cojeando sólo con un par de ellos, y sobresaliendo el resto incluso por encima de los demás actores del filme. La química es absoluta, y podría hacerse "It" sin la presencia monstruosa de Pennywise, y tendríamos una tremenda cinta sobre la amistad de un grupo de marginados que no encajan en un pueblo donde abunda lo peor de lo peor. ¿Y qué hay del nuevo Pennywise? ¿Está a la altura del clásico entre clásicos del terror, interpretado en los 90 por el grandioso Tim Curry (The Rocky Horror Picture Show, Congo), un mito de los monstruos modernos del cine de terror a pesar de los defectos de la miniserie que adaptó la novela del de Maine en aquella época? Hay que reconocer que Bill Skarsgard (Hemlock Grove) no sólo está a la altura de la leyenda, sino que la supera ampliamente en diversos aspectos; si el Pennywise de Curry daba la impresión de ser una especie de Joker que, de vez en cuando, mostraba su naturaleza monstruosa, la serie interminable de tics (atentos a ese ojo que mira siempre hacia otro lado, y que es un efecto natural que realiza el actor), gestos, movimientos, aspavientos y expresiones de Skarsgard lo convierten en el abominable animal que en realidad es Eso en la novela, inquietante, impredecible, escalofriante y capaz de atraerte con una mirada antes de demostrar que, bajo esos ojos azules, se esconde algo tan antiguo como el cosmos y tan hambriento como un pozo sin fondo. Por supuesto, también hay que mencionar la dirección de Muschietti, la fusión entre efectos tradicionales y digitales, la capacidad para darnos la esencia del libro sin trasladarlo punto por punto (para eso, uno se lee la novela), las continuas referencias a King, lo ambiciosa y atrevida que es la película como adaptación (no se corta ni en muertes ni en terrores a los que se enfrentan los protagonistas), la inteligente estrategia de dividir la historia en dos partes y situar ésta primera en los 80, la habilidad de los responsables para convertir "It" en una especie de pasaje del terror donde puede ocurrir de todo, la larga lista de escenas para el recuerdo (atentos a toda la parte de la casa de la calle Neibolt) y la ingente cantidad de detalles que conectan con la próxima segunda entrega, a estrenar durante 2019, así que igual ya tenemos otro título para la lista cinematográfica de ese año... y es posible que repitiendo primer puesto. Con treinta y cinco millones de dólares, "It" lleva acumulados más de setecientos por todo el mundo, varias ediciones domésticas (un par especiales, con portada lenticular y otra metálica), una próxima edición del director con material descartado (¿quizá con ese prometedor principio con el "origen" de Eso?) y una legión de antiguos y nuevos fans que tendrán en este Pennywise una buena razón para no dormir por las noches. Y todo esto conseguido tras numerosos problemas que casi paran la producción antes de que entrase Muschietti como realizador y Skarsgard como Pennywise, lo cual le otorga todavía más mérito al resultado final. Si "It (Eso)" podría considerarse la novela definitiva de terror, o al menos, la que posee muchos de los ingredientes para serlo, a "It", la película, le ocurre exactamente lo mismo. Así da gusto flotar.



Y hasta aquí llegamos con la lista de las diez mejores películas que nos ha dado el ya fallecido año 2017, o como mínimo, aquellas que más me han llegado al corazoncito, al alma o a mis venas frikis, según cada título. Terror, superhéroes, drama, acción, suspense... La verdad es que ha sido una lista bastante variada, al menos, así lo veo yo ¿no estáis de acuerdo? Y sí, espero haberos dado un par de sorpresas con algún que otro título, aunque haya sido una selección de películas muy curiosa desde el punto de vista de que algunas han mirado hacia atrás y otras hacia delante; hay secuelas de algunas de ellas que seguramente veamos en listas venideras, y hemos tenido en esta selección secuelas de títulos que ya vimos pasar por selecciones anteriores. No sólo es algo curioso, sino que ejemplifica muy bien el tiempo que lleva abierta la Cueva del Extraño, y los años que hemos pasado ya compartiendo este tipo de listas. Espero que os haya gustado ésta del 2017, y empecemos a hacer ya apuestas acerca de las seleccionadas para el 2018. ¿Quién sabe? Igual vuelve a colocarse en el número uno un filme de terror. Todo es posible. Sólo me queda daros las gracias por leerme, invitaros a que opinéis sobre la lista, que me hagáis saber vuestras propias elegidas a mejores películas del año y que disfrutéis del séptimo arte que tantas alegrías nos da. ¡Por un 2018 invadido por el mejor cine!


jueves, 15 de febrero de 2018

Mis 10 mejores videojuegos del 2017

Y de los cómics pasamos a... ¡Los videojuegos! Y entramos en terrenos algo distintos a los transitados hasta el momento, o quizá no si tenemos en cuenta que esta lista anual de los mejores títulos del mundo gamer del año pasado, apareció por primera vez en 2017 para recuperar los títulos jugones que más me habían llenado durante el 2016, y lo cierto es que me quedó una lista bastante variada. No sé si buena o mala, acertada o no, de alta o baja calidad, ya que eso prefiero que los juzguéis vosotros, pero variada era, y no sólo por las diferentes plataformas que pudimos ver en ella (desde PC hasta Nintendo Wii, pasando por PlayStation 3 e incluyendo juegos multijugador), sino por los distintos títulos seleccionados. Había rol, acción, primera y tercera persona, aventuras y, por supuesto, el terror como género vencedor, para no variar en este blog. Sin embargo, y al contrario que otras de las listas anuales de la Cueva del Extraño, como la de cine y la de cómics, en la de videojuegos no primaban las novedades de ese mismo año, algo que también ocurre con los títulos que he sacado del ya fallecido 2017. Es más, si os fijáis, esta nueva lista sí que va bastante más encaminada a las novedades gamers que a aquellos juegos que tenía pendientes, y que he ido finalizando durante el año. Los motivos, por supuesto, son fácilmente explicables.

La primera razón, y una de las más fuertes, es que no suelo comprar videojuegos de estreno. Cuando lo hago, suelen ser dos o tres títulos cada año, títulos que son una excepción porque suelen pertenecer a franquicias o derivados con los que no me puedo esperar, y aun así, suelen ser excepciones entre excepciones. Por poneros un ejemplo bastante claro, acaba de salir a la venta el "Dragon Ball: Fighter Z", y no sólo soy un gran, gran, gran, gran fan de las aventuras de Son Goku con las bolas de dragón, sino que entre lo bien que pinta el videojuego y la edición coleccionista, me he sentido bastante tentado de meterle mano. ¿El problema? El precio. Los juegos, de novedad, cuestan un riñón, sobre todo si hablamos de los que salen para consolas, así que teniendo en cuenta que tres meses después van a costar veinte o treinta euros menos, y que el mercado de segunda mano cada vez se encuentra con mejor y mayor salud, creo que esperarse es una buena opción. Eso no quiere decir que no me dé un capricho de cuando en cuando (precisamente, en la lista de este año os voy a hablar de tres de ellos), y a veces, un par de los gordos, pero a mí parecer, los precios de las novedades son en ocasiones tan prohibitivos que uno no es que sienta ganas de esperarse, sino que siente la necesidad de hacerlo, porque no queda otra. ¿Lo malo? Lo evidente. A la hora de jugar a ciertos títulos, seguir las "modas" o realizar listas como la presente, uno puede quedarse atrás, y acumular un buen puñado de videojuegos, una torre bien grande de pendientes con la que cueste ponerse al día, como es mi caso, como bien comprobaréis por las obras gamer de la siguiente selección, o como pudisteis comprobar el pasado año, cuando llegaron a entrar en la lista videojuegos como "Max Payne 3", que salió en 2012, y "Spiderman: Shattered Dimensions" para Wii, con fecha de salida al mercado de 2010. Tampoco es que esto sea algo malo si tenemos en cuenta que puede servir para descubrir ciertas joyas ocultas a aquellos que os acerquéis a mis particulares y personales selecciones anuales, e incluso podéis usarlas para recordar ciertos títulos y rejugarlos sin compasión. Por supuesto, espero ponerme alguna vez al día, aunque entonces volveríamos a los de los precios, y a otro de los motivos por los que estas listas gamers de la Cueva del Extraño suelen caminar entre la novedad y lo que no es novedad.

Y entramos en el terreno de los gustos. Porque, al fin y al cabo, uno termina por comprarse tal y cual videojuego por sus gustos personales, y no siempre deben coincidir con lo que sale a la venta mes a mes, aunque tengamos unas cuantas consolas en casa. Yo mismo, por ejemplo, sigo adquiriendo videojuegos de PlayStation 2 de segunda mano, y los que me quedan, pero atendiendo a las plataformas de nueva generación, tengo un PC bastante actualizado y unas flamantes PlayStation 3 y PlayStation 4 con las que puedo jugar a las novedades que el mercado pone a la venta cada mes. Eso sí, sin olvidar otras plataformas antiguas, o aquellas que quieren emularlas, como ciertas versiones mini de las que hablaremos dentro de muy poco, y que han sido grandes protagonistas no sólo de la lista anual del presente blog, sino de unos 2016 y 2017 donde lo retro ha pegado cada vez más fuerte que en años precedentes. No todo lo que sale me gusta, y he pasado temporadas, meses enteros, en los que no salía a la venta ningún videojuego que me llenase o me llamara la atención, momentos perfectos para ir a por las torres de juegos pendientes y meterles mano. De esta manera, imaginaos que durante todo un año, sólo salen unos diez juegos que os llamen la atención, y que de esos, os compráis cinco al momento. ¿Qué tipo de listas anuales os saldrían con respecto a videojuegos? Y es que, al fin y al cabo, nos encontramos en un blog, un blog personal, un blog muy de andar por casa, lejos de páginas especializadas donde docenas de redactores llevan las noticias gamer para las que reciben títulos gratis, cajas de ediciones especiales y cantidades ingentes de demos para probar tal o cual obra digital. En conclusión, entre unos y otros motivos, se hace complicado realizar en este rinconcito de Internet una lista completamente actualizada de videojuegos. Y aunque así fuera, reconozco que soy tan dado a rejugar ciertos títulos y a tirar de fondo de estantería como para que fuera inevitable que se colase en la selección algún que otro videojuego más o menos antiguo.

De ahí que llevas actualizadas las listas de películas y cómics sea más sencillo. Es rara la semana en la que no acudo al cine a disfrutar de los últimos estrenos en pantalla grande, y ni el precio de una entrada es el de un videojuego que acaba de salir, ni tampoco la duración de la obra en cuestión. Con los cómics ocurre algo similar, e incluso en este terreno, es habitual toparse con las ya famosas reediciones de ciertas obras en formatos diferentes (sí, algunas han entrado en las dos listas anuales que llevamos de cómics en la Cueva del Extraño), algo que también sucede de vez en cuando con las selecciones literarias, aunque en menor medida. Realizando un veloz y, espero, que nada spoileante repaso a la lista que encontraréis en las próximas líneas, vais a encontrar un par de videojuegos de una plataforma sorpresa que surgió (¿o debería decir resucitó?) en 2016, que ha alcanzado su mayor gloria en 2017 y que se ha visto un poco relegada a las sombras en cuanto ha surgido su hermana mayor, de la que hablaremos largo y tendido durante todo este 2018. Por supuesto, no faltan títulos de PlayStation 3 (tendréis que esperar a la lista del año que viene para ver algunos de PlayStation 4, dado que cayó en los pasados Reyes Magos), de Nintendo Wii y, claro está, de PC, mi plataforma estrella. El terror sigue siendo el género predominante este año, seguido de cerca por la acción, echando en falta algo de estrategia, alguna que otra aventura gráfica (cómo echo de menos este género más allá de rejugar a los clásicos) y algo de lucha, género que estuvo bien servido en la lista del año pasado. Por lo que llevo jugado de este 2018, un par de esos géneros entrarán, sin ninguna duda en la futura selección... o muy mal lo deben tener para que no ocurra así, porque me parece que este 2018 va a ser decisivo no sólo para ponerme al día en videojuegos pendientes, sino para sumergirme en más de una interesante novedad. Tiempo al tiempo. Os contaré dentro de once o doce meses, mes arriba mes abajo.

Hay que admitir que el 2017 ha sido un gran año para los que somos gamers. Ha sido el año en el que la Nintendo Switch se ha consolidado, mostrando un catálogo envidiable. Ha sido el año en el que la Nintendo Mini se ha convertido en un objeto gamer casi inencontrable a su precio original, provocando que el asqueroso mercado de la especulación se frote las manos, colocando precios disparatados a una máquina que ha logrado que muchos rejuguemos clásicos que hacía décadas que no tocábamos, y juguemos por primera vez a otros clásicos a los que ni siquiera nos acercamos en su momento. Ha sido el año en el que ha surgido la Super Nintendo Mini, dando Nintendo un puñetazo en la mesa al lanzar el doble de unidades al mercado, fastidiando tanto a los especuladores que todavía muchos nos reímos de las Super Nintendos que se están comiendo (a joderse, listos). Ha sido el año en el que la realidad virtual ha dado nuevos pasos para ser más barata y extenderse por cada vez más hogares, sean de jugones o no. Ha sido el año en el que viejas franquicias han resucitado, al mismo tiempo que otras daban pasos adelante para su consolidación. Ha sido un año repleto de superproducciones en el terreno de los videojuegos. Ha sido un año donde todas las plataformas, de una manera u otra, han demostrado su valía, lo cual no sucedía desde hacía mucho. Ha sido  un año perfecto para ser gamer... como todos, en realidad. Ha sido un 2017 en el que los gamers nos lo hemos pasado muy, muy, muy bien. Y aquí, en esta lista, encontraréis unos cuantos ejemplos que lo subrayan. Así que, sin más dilación, os dejo con mis 10 mejores videojuegos del 2017, no sin antes daros las gracias por aguantar todo el tostón que os he soltado hasta el momento, a la vez que espero que disfrutéis de mi muy personal selección. ¡A por ella!

10- Punch-Out!!

Empezamos fuerte, y nunca mejor dicho, con un clásico no sólo de los 80, sino del universo gamer en general, aunque quizás haya quedado un poco atrás, sobre todo, en lo que respecta a sus tiempos de gloria, ya que salvo un revival para Nintendo Wii, este genial videojuego de boxeo parece estar durmiendo injustamente el sueño de los justos, sin que las nuevas generaciones apenas sepan de su existencia. Y eso que estamos hablando del calificado como uno de los mejores videojuegos de la historia de Nintendo, la cual parece más que dispuesta a que sus clásicos vivan una nueva juventud gracias a las ediciones mini de sus más populares consolas: Nintendo y Super Nintendo. Sí, de ambas os he hablado en el prólogo de esta entrada, y la verdad es que, aunque tengo las dos (y sin pagar precios abusivos impuestos por la lacra de los especuladores sinvergüenzas, sin escrúpulos y con poco cerebro), el 2017 ha sido el año en el que me he centrado especialmente en la primera en la Nintendo Mini, no sólo para rejugar a clásicos que no tocaba desde hacía décadas, sino para descubrir otros como "Punch-Out!!", al que nunca antes había tenido el placer de engancharme. Y menuda obra gamer la que tenemos aquí, señoras y señores. Un videojuego de boxeo donde tenemos que irnos enfrentando a diferentes rivales con distintas características, lo que provoca que tengamos que idear diversas estrategias para vencerles a todos, sin que sirva nunca la misma. "Punch-Out!!" es tan sencillo como complicado y difícil, además de adictivo hasta el extremo. Cuando te quieres dar cuenta, llevas varias horas mandando a los rivales a la lona, haciendo falta unos reflejos felinos y que vayan en aumento, porque la dificultad de cada nuevo enemigo es superior a la del anterior. Y a pesar de que contamos con pocos botones para atacar y defendernos, las combinaciones para ganar se cuentan por docenas. Y eso sin olvidar el genial diseño de nuestros contricantes (nuestro enemigo final es Mike Tyson, el AUTÉNTICO Mike Tyson; creo que eso lo dice todo), las técnicas especiales que demuestran ante nosotros y detalles tan chulos como cierto fontanero llamado Mario actuando como árbitro. Sin duda, un videojuego clásico entre clásicos que debería ser disfrutado por cualquier buen gamer que se precie, ya sea de nueva generación, o de toda la vida, pero que no haya tenido aún oportunidad de acercarse a tamaña joyita. Sin duda, me arrepiento de no haberla descubierto antes, aunque me alegra mucho poder apreciarla con mi actual edad.



9- Galaga

Ni nos alejamos de los clásicos, ni nos alejamos de los 80, ni nos alejamos de la Nintendo, ni nos alejamos de la Nintendo Mini que tan imprescindible se ha vuelto para los que somos verdaderos fans de todo lo que huela a Nintendo. En este caso, sí que había jugado a "Galaga", aunque hace ya tantísimo tiempo que apenas me acordaba de lo difícil que es en realidad, pero sí de cómo es capaz de enganchar al más pintado, incluso en una época donde los gráficos de los videojuegos son cada vez más realistas, donde los títulos son capaces de sumergirnos tanto que pasamos miedo y tensión de verdad y donde hay obras que son, prácticamente, la mezcla perfecta entre cine y literatura. "Galaga" es el matamarcianos de toda la vida, donde manejamos una nave, situada en la parte inferior de la pantalla, que debe ir aniquilando a los aliens que se sitúan por encima de ellas, naves enemigas que no dudarán en dispararnos o, directamente, lanzarse hacia nosotros en plan suicida para destruirnos. Nuestras mejores bazas son nuestros reflejos y la posibilidad de ir adquiriendo puntos para conseguir más vidas con las que continuar avanzando por los cada vez más complicados niveles. No hay nada más. La simpleza personificada, y aun así, "Galaga" es otra obra maestra del mundo de los videojuegos que todo buen gamer debe haber, al menos, probado. Es verdad que este clásico sí que ha ido reviviendo con el paso de los años, llegando incluso a encontrarse una versión para Nintendo DS, pero el original es el original, y no tiene rival posible. "Galaga" es historia viva de los videojuegos, y si el 2017 ha sido tan gratamente gamer para mí, ha sido, en gran parte, gracias a revivir mi infancia gamer matando marcianos sin preocuparme por nada más. Imprescindible es decir poco.



8- Call of Duty: Black Ops

Os parecerá mentira, pero tenéis aquí el primer "Call of Duty" al que he jugado en toda mi vida. Y no sólo me ha gustado, sino que me ha gustado mucho. Bastante, me atrevería a decir. De otro modo, no lo metería en una lista de mis juegos favoritos del 2017, aunque sea un título del año 2010 (volvemos a lo que os decía al principio; a la hora de ponerme al día con según qué videojuegos, puedo regresar incluso a ocho años atrás... y eso en el mejor de los casos). La principal razón de que hasta ahora no haya jugado a ninguna entrega de la saga es, simplemente, que siempre he sido más de los "Medal of Honor", y por supuesto, de jugar a los FPS (First Person Shooter) en un ordenador antes que en una consola, a menos que la exclusividad del título en cuestión me lo impidiera. No ha sido el caso, pero aprovechando que me regalaron este "Black Ops" para PlayStation 3 a causa del genial modo zombi, sin duda de lo mejor que tiene este "Call of Duty", me puse manos a la obra con el modo campaña. Y menuda grata sorpresa me he llevado con una historia de operaciones especiales, la Guerra Fría, la Unión Soviética, Fidel Castro e incluso Vietnam. Con un estilo muy, muy cinematográfico, el juego tiene partes realmente impresionantes, como todas aquellas que transcurren en la terrible guerra de Vietnam, cuando tenemos que escapar de un gulag ruso o el escenario del barco, que parece más sacado de un videojuego de terror que de uno de acción con múltiples guerras reales de fondo. Y esa es otra de las grandes virtudes de este "Call of Duty", ese realismo que impregna todo el argumento, ese tono de película blockbuster que podemos vivir por nosotros mismos y esa acción endiablada en la que no hay un parpadeo de descanso, sin olvidarnos de unos gráficos que hoy día no han envejecido nada y un apartado sonoro de infarto. Y el modo zombi, donde con amigos o en solitario, nos enfrentamos a hordas de muertos vivientes en escenarios tan chulos como la Alemania nazi o el búnker del Pentágono, mientras conseguimos puntos mediante sus nuevas muertes, los usamos para pillarnos nuevas y mortales armas, y abrimos nuevas salas en las que luchar. Tremendo. No me cabe ninguna duda de que este 2018 le meterá mano a unos cuantos "Call of Duty" más. Prometido.



7- Star Wars: El poder de la Fuerza (Edición Sith)

Si antes no nos alejábamos de Nintendo, ahora no lo hacemos de la PlayStation, más en concreto, de PlayStation 3, porque otro de los títulos con los que me he puesto al día este pasado 2017 ha sido con uno de los mejores surgidos a raíz de la franquicia "Star Wars", a todos los niveles, por cierto, a pesar de la cantidad de críticas que he encontrado en Internet, malas críticas, me refiero. En realidad, "El poder de la Fuerza" ha sido capaz de crear dos bandos a su alrededor; quienes adoran todo lo que significa, y quienes lo odian. Yo me encuentro en el primer bando después de haber devorado esta genial obra gamer en cuestión de menos de una semana. No sólo tenemos entre manos un videojuego adictivo de narices, repleto de acción y capaz de ofrecernos diversión gamer durante horas y horas en las que nos olvidaremos incluso de que tenemos una vida más allá de la consola. Sólo el argumento ya dan ganas de babear encima de nuestra PlayStation 3, sobre todo, si somos fans de la mejor saga galáctica (con permiso de los trekkies). La historia nos sitúa entre "La venganza de los sith" y "Una nueva esperanza", un período de tiempo al que cómics, novelas, videojuegos y demás obras paralelas al canon cinematográfico han sabido sacar muchísimo provecho. Encarnamos nada más y nada menos que al aprendiz secreto de Darth Vader, un joven sith con un poder inconmensurable que tanto el lord oscuro como el propio Emperador quieren, por completo, en el Lado Oscuro de la Fuerza. El problema es que el llamado Starkiller, en cuando comienza su misión para exterminar a los jedi supervivientes de la Orden 66, también empieza a pensar por sí mismo, lejos de la influencia de Vader y Palpatine, iniciando el camino de su redención... o eso parece, ya que durante el juego podemos elegir qué sendero tomar, con cambios significativos en la historia, que aparecen subrayados en la llamada "Edición Sith", la que yo he jugado, y en la que vemos a Starkiller en una especie de traje a lo Vader, sumergido en sucesos que se nos contaban en la primera y popular trilogía cinematográfica, llegando incluso a enfrentarse a Obi-Wan Kenobi y al mismísimo Luke Skywalker. A pesar de la espectacularidad de muchos de sus gráficos, es cierto que posee partes que han envejecido mal al respecto, aunque hay que tener en cuenta que hablamos de un videojuego que tiene diez años y que salió al mismo tiempo para plataformas como PlayStation 2 y Nintendo Wii, aunque es en PlayStation 3 donde verdaderamente se luce. Sin duda, una de sus mayores virtudes es la de manejar a un personaje sith-jedi cuyas habilidades vamos aumentando conforme avanzamos en la historia, convirtiéndolo en un todopoderoso usuario de la Fuerza, tal y como deberíamos haber visto en las películas, siendo capaces en el juego de lanzar ondas de choque al más puro estilo "Dragon Ball", e incluso mover con la Fuerza colosales destructores imperiales como si fueran simples guijarros, eso sin entrar en la brutal batalla que mantenemos con Darth Vader, u otros maestros de la Fuerza, sin olvidar las enormes criaturas a las que somos capaces de aniquilar gracias a nuestros infinitos poderes. Atentos también a cómo ahonda, de manera sublime, en la historia de la franquicia al completo. Si "El poder de la Fuerza" no es uno de los mejores cinco juegos de "Star Wars", no sé de qué estamos hablando. Lo dice un fan de la saga. Lo dice un gran fan de los videojuegos de la saga.



6- LEGO Dimensions

Volvemos a Nintendo, aunque ahora toca hablar de uno de sus mejores productos para toda la familia surgidos en los últimos años, quizá no a la altura de los videojuegos familiares surgidos con la Nintendo Wii, que fueron toda una revolución junto a la popular consola, pero sí estamos ante un título que no sólo contenta al niño que llevamos dentro, o al que deberíamos seguir dando de comer, sino que traslada esas tardes de moqueta, muñecos de acción y meriendas, a la pantalla de un televisor gracias a una consola de nueva generación como la Nintendo Wii U en este caso. Si "Disney Infinity" no funcionó como debía funcionar, pese al gran acabado de sus figuras y la gran variedad de las mismas, "Lego Dimensions" sí que lo ha hecho, a pesar de que no ha alcanzado los niveles de éxito que se esperaban. Aun así, quienes nos hemos adentrado en este videojuego, hemos descubierto una maravilla a todos los niveles, algo que va más allá de las joyas que se han ido sacando en el mundo gamer con los Lego como principales protagonistas. Sin olvidar videojuegos basados en "Jurassic Park", "Star Wars", la saga Indiana Jones, "Los Vengadores", Batman, la saga Harry Potter y, entre otros temas, los superhéroes Marvel, "Lego Dimensions" reúne a todos estos y más para crear una divertida trama de multiversos y realidades que se van fusionando para ofrecernos un videojuego donde empezamos manejando a Batman, a Gandalf y a Supercool de la magnífica "La LEGO Película", y acabamos con todo un ejército de personajes que consigue alucinantes uniones como manejar a Marty McFly, de "Regreso al futuro", en entornos como Mordor de "El Señor de los Anillos" o Metrópolis, la ciudad que suele proteger Superman. Para que esto sea factible hay que ir haciéndose con las figuras Lego correspondientes a estos personajes y escenarios, lo que para los que somos fans de estos juguetes es toda una gozada, porque no todo acaba con los protagonistas de "Regreso al futuro" o ciertos cazafantasmas, sino que hallamos incluso a otros tan curiosos como los jóvenes héroes de "Los Goonies", los de videojuegos como "Portal" y, entre muchos otros, los integrantes del Equipo A. El coleccionismo Lego se une, de forma perfecta, al mundo gamer en un título único, tremendamente divertido y con el que pasarnos días sin darnos cuenta siquiera. Una joyita que no ha sido debidamente valorada. Pero claro, ¿qué voy a decir yo siendo tan gamer como seguidor de Lego desde que era un crío? No me hagáis ser demasiado objetivo al respecto, por favor.



5- Resident Evil: The Umbrella Chronicles

Nos vamos a por la hermana pequeña de la Wii U, la que verdaderamente marcó un antes y un después no sólo para la compañía (Wii U salió demasiado tarde; tendría que haber ocupado el lugar de Nintendo Wii desde el principio), sino para una legión de jugadores casuales a los que no les interesaba ni las partidas online, ni el multijugador, ni los argumentos capaces de competir con libros y películas, ni los gráficos de última generación. Sólo querían ponerse un rato delante del televisor a echar unas partidas rápidas, habitualmente entre amigos y familiares (recordad la gran cantidad de anuncios de Nintendo Wii dedicados a vendérnosla como lo último en entretenimiento familiar), sin comerse demasiado la cabeza. Nintendo Wii daba eso exactamente, con títulos donde podíamos practicar muchos deportes, o batallar de mil maneras distintas con nuestros acompañantes de partida. ¿Cómo podía convivir "Resident Evil: The Umbrella Chronicles" en un entorno así? Bueno, porque en Nintendo son muy listos, y sabían que también necesitaban explotar el lado más gamer de la consola, llamando a aquellos jugones veteranos que deseaban más que ponerse a hacer yoga o jugar al béisbol. Y ahí entraron videojuegos como éste que nos ocupa, para mi gusto, uno de los mejores de la franquicia por múltiples motivos. El primero de ellos, por ser un "Resident Evil" enfocado en la primera persona, aunque no al estilo "Doom", ni siquiera al de "House of the Dead", a pesar de ser un videojuego sobre raíles, donde nos movemos por obra y gracia del programa, y nos limitamos a disparar a nuestros enemigos, recoger objetos, descubrir documentos y conseguir extras con los que disfrutar una vez nos hemos terminado todos los niveles, que no son pocos, ojo. El segundo, porque nos lleva de recorrido por las primeras entregas de la saga, en un revival ideado, sobre todo, para muy fans, para los más nostálgicos de la franquicia, donde regresamos al "Resident Evil 0", al "Resident Evil" clásico en la mansión Spencer y al "Resident Evil 3: Némesis", con algunos niveles extra exclusivos de este videojuego en concreto; uno final, centrado en la historia de la propia obra, y otros relacionados con los títulos mencionados. Algo que no es de extrañar, y ahí vamos a por la tercera razón de que "Resident Evil: The Umbrella Chronicles" sea tan bueno, porque el protagonismo absoluto recae en Albert Wesker, el gran villano de la saga desde su primera parte, y cuyo protagonismo aumentaba en cada nueva entrega, junto a sus habilidades concedidas por uno de los numerosos virus que pueblan la franquicia. "The Umbrella Chronicles", que primero apareció en exclusiva para Wii antes de ser trasladado a la PlayStation 3, son las crónicas de Umbrella, de la caída de Umbrella y el ascenso de Wesker, así que muchos de los niveles que jugamos lo hacemos con este gran personaje. ¿Más motivos? Al fin se rellenan todos los huecos argumentales entre los diferentes títulos de la saga, los gráficos son de lo mejorcito que hemos tenido para la Nintendo Wii, resulta una gozada poder pasear mediante una perspectiva más inmersiva por escenarios pateados cientos de veces si somos verdaderos fans de "Resident Evil" y, por supuesto, no tiene precio enfrentarnos a los grandiosos jefes finales desde la visión en primera persona, incluyendo a clásicos de "Resident Evil" como el primer Tyrant e incluso Némesis. Bueno, y no olvidemos la gran experiencia que supone enfrentarse a zombis, mutantes, engendros genéticos y criaturas deformes de todo tipo con el Wiimote, el Nunchuk y una buena Wii Zapper que simule una pistola, e incluso, una escopeta con la que sentirnos todavía más sumergidos en la espectacular historia de "Resident Evil". Nintendo Wii tiene muchas razones para ser criticada, y muchas más para ser recordada con cariño, y este videojuego es una de ellas. Una carta de amor dedicada de principio a fin a "Resident Evil".



4- Little Nightmares

Lo indie está de moda, y no sólo en el cine, sino en los videojuegos. Muy, muy, muy de moda. Y hay un género en concreto que ha ayudado mucho a ello: el terror. ¿O sería correcto hablar al revés? Al contrario creo que también ha sucedido bastante, y que el terreno de los videojuegos independientes ha ayudado mucho a que el terror sea un género de nuevo valorado en el universo gamer, tras años siendo de los principales gracias a esas dos sobresalientes sagas que son "Resident Evil" y "Silent Hill". Mientras la segunda duerme injustamente el sueño de los justos, y la primera resucita por todo lo alto, el terreno indie sigue a lo suyo, creando obras cada vez más interesantes donde priman los conceptos sencillos (a veces, menos es más), las ideas brillantes y los desarrollos atractivos antes que el dineral que una desarrolladora se pueda dejar para que el título de turno parezca más una superproducción de Hollywood que un videojuego con el que disfrutar durante horas. Y en una época así, nace "Little Nightmares", una maravilla gamer que se ha convertido en apenas unos meses en un título de culto, y el ejemplo perfecto de que los videojuegos pueden ser obras maestras tan artísticas como los libros, la música, las películas, las obras de teatro y los cuadros. Tenemos entre manos un título que nació con intenciones indie, un tono indie y que se ha acabado transformando en una de las sorpresas del año en todos los sentidos, uno de esos videojuegos escondidos tras los enormes anuncios de las desarrolladoras más grandes, pero del que todo el mundo ha oído hablar maravillas por parte de quienes hemos tenido el honor de jugarlo. Encarnamos a una niña llamada Six que es secuestrada y llevada a las Fauces, un misterioso barco habitado por criaturas tan gigantescas como aterradoras a las que debería evitar usando toda la destreza e inteligencia de las que dispone. "Little Nightmares" es un videojuego que bien podría haber salido de la mente de Tim Burton (Eduardo Manostijeras, Big Eyes) en cuanto a su historia, a su diseño, aunque también es muy deudor de Neil Gaiman (Coraline), así que imaginad lo atractivo que puede resultar a propios y extraños este plataformas que va más allá de convencionalismos y tópicos. En el preámbulo de esta entrada os hablaba de algunos caprichos que me he dado en cuanto a compra de videojuegos, y "Little Nightmares" es uno de ellos, reservando su impresionante Edición Six desde el mismo momento en el que se anunció, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta su atractivo precio de treinta euros y todo lo que trae; desde una genial figura de Six hasta la banda sonora del videojuego, pasando por un póster, una caja especial para el juego y un set de pegatinas. Es imposible no enamorarse de "Little Nightmares", y encima, aunque yo haya devorado la versión para ordenadores, también se encuentra disponible en formatos consoleros. No hay excusa para no hacerse con esta maravilla.



3- Splatterhouse

Regresamos a una de las bestias negras de Sony con uno de los videojuegos que más ganas he tenido de jugar desde que cogí por primera vez un teclado a la tierna edad de cinco añitos. Y no es para menos, porque la saga "Splatterhouse" siempre ha sido una oda al terror, sobre todo, al cine y a la literatura de terror. Estamos ante una saga de culto con nada más y nada menos que cuatro entregas, siendo ésta que os traigo un "remake" de la primera, y las comillas son con toda la intención, porque hay detalles en esta entrega que la podrían situar como una especie de continuación no oficial, aunque la historia que se nos cuenta sea la misma. Encarnamos al joven Rick, quien acompaña a su atractiva novia, Jennifer, a la inquietante mansión del doctor Henry West, donde de repente son atacados por deformes criaturas gracias a las cuales el psicótico científico secuestra a la chica, no sin que antes hieran de muerte a Rick. Desangrándose, el joven escucha una extraña voz que le ofrece un poder inconmensurable a cambio de hacer equipo con ella, una voz que proviene de una misteriosa máscara de hueso conocida como la Máscara del Terror. Cuando Rick se la pone, permite que la máscara comparta cuerpo con él, lo que no sólo le da unas increíbles habilidades destructivas, sino un monstruoso tamaño y una fijación obsesiva por la violencia, la sangre y los desmembramientos. A partir de ahí, lo que tenemos es una orgía de mutilaciones, cabezas cortadas, tripas reventadas, puñetazos a mansalva, acción desenfrenada, rock y heavy, porque todo eso y más significa "Splatterhouse", sobre todo, este remake, una excusa para pasarlo muy bien, pasear por el reino del terror y destruirlo a patadas mientras disfrutamos de lo gamberros que podemos ser gracias a la todopoderosa Máscara del Terror, que nos permite hacer de todo, o casi de todo. Si en "Splatterhouse", "Splatterhouse 2" y "Splatterhouse 3", que visitaron desde ordenadores hasta la mismísima Mega Drive, paseábamos por mansiones encantadas, sótanos mugrientos, bosques tenebrosos y lagos infectos, al mismo tiempo que acabábamos de las maneras más violentas posibles con zombis, demonios, fantasmas, vampiros, brujas, mutantes y abominaciones lovecraftianas, en este remake la cosa no cambia, eso sí, con gráficos de última generación y un manejo del personaje envidiable en esas épocas. Hoy en día parecen estar muy de moda los remakes de clásicos, remakes y no remasterizaciones, y prácticamente todos superan la prueba del algodón, quedando los jugadores bastante contentos con la evolución conseguida. "Splatterhouse" es la prueba viviente de ello, siendo uno de los mejores títulos de PlayStation 3, en especial, para aquellos amantes de la saga original y del terror unido a la acción más espectacular. Atentos a su final, porque igual tenemos una segunda parte dirigida a las plataformas actuales. Y nada de olvidar la potente banda sonora que acompaña las palizas que les pegamos a nuestros enemigos, los estupendos extras que vamos consiguiendo conforme rejugamos la historia y la joya de la corona de los añadidos que trae "Splatterhouse", nada más y nada menos que la incorporación de las tres entregas originales, ofrecidas en cuanto concluimos la historia por primera vez. Una edición redonda para un título redondo. Otro imprescindible.



2- The Evil Within 2

Quizá sobra recordar todo lo que hemos hablado de esta secuela en el presente blog, pero nunca está de más comentarlo de nuevo. Es más, en este rinconcito de Internet, somos muy, muy fans del primer "The Evil Within", del que hicimos una reseña bastante positiva, y no era para menos, teniendo en cuenta la gran historia de terror que se nos preparó mediante la fusión de las mecánicas, tonos y temas de "Resident Evil" y "Silent Hill". "The Evil Within" venía a decirnos, en plena oleada de títulos independientes de terror, que las grandes desarrolladoras todavía se seguían acordando del género, y de menuda forma. El periplo de Sebastian Castellanos para averiguar la identidad del misterioso Ruvik, en un mundo pesadillesco repleto de locura y horror, contaba con muchas virtudes, pero sus pequeños defectos no lograron que alcanzara el éxito de sus referentes, aunque por muy poco. De otra forma, ¿cómo iba a tener una segunda parte? Tres años después, aquí la tenemos, y no tengo ninguna duda de que es uno de los mejores títulos del pasado 2017, a todos los niveles. Gráficos, sonido, personajes, argumento, diseño de monstruos, desarrollo de la historia, acción, momentos para el recuerdo... "The Evil Within 2" lo tiene todo, y al contrario que la primera entrega, aquí menos es más, siendo la trama principal mucho más sencilla, que no simple, evitando las innecesarias vueltas que daba la anterior para contarnos algo que no era nada del otro mundo cuando conectábamos todas las piezas. Como el anterior, nada más salir a la venta lo adquirí, siendo uno de sus pocos puntos negros la edición, sobre todo, al compararla con la especial que tuvimos de "The Evil Within", con su caja especial, sus postales, su cuaderno, sus DLC´s... cuando la de "The Evil Within 2" sólo nos trae una caja metálica. Dejando esos detalles, esta segunda parte no sólo está a la altura de la primera, sino que la supera en ciertos aspectos, puliendo así el resultado final de la anterior entrega. ¿Queremos una tercera parte? No tengo ninguna duda... ¡Sí!



1- Resident Evil 7

Si el año pasado tuvimos doblete de "Doom", entre lo viejo y lo nuevo, este año hace doblete la famosa saga zombi de Capcom, aunque ambos títulos juegan en la liga de la primera persona, sólo que desde ópticas diferentes. "Resident Evil 7" traslada a la saga, por completo, al terreno del terror subjetivo, realizando al mismo tiempo un reinicio que no lo es... y hasta aquí puedo contar sin reventaros partes importantes de la genial historia de esta séptima entrega que resucita una saga que parecía muerta, o eso aseguraban muchos desde que entró en el terreno de la acción espectacular al estilo blockbuster de Hollywood. A pesar de que Capcom estaba ganando millones con la saga metida en una orgía de mutantes, Umbrella, disparos y explosiones, también quería devolverle a la franquicia el terror de los primeros títulos, y lo ha conseguido con creces, a pesar de que los protestones de turno intenten vendernos que esto no es un "Resident Evil", sino otra cosa. Quizás un "Fifa", quién sabe. Pero para descubrir que es un verdadero "Resident Evil" hay que jugarlo, y una vez lo acabas, uno no sólo descubre que sí que lo es por derecho propio, sino que es una de las mejores entregas de la saga, y de largo. Esa sensación de doblar una esquina sin saber qué te va a saltar encima, esa búsqueda desesperada de munición y suministros para poder sobrevivir unos minutos más, ese argumento que parece una cosa y luego resulta ser otra, esos cambios por sorpresa de escenarios... "Resident Evil 7" es "Resident Evil" de principio a fin, enemigos gigantescos y armas incluidas. ¡Si hasta tenemos las famosas plantas y arcones de regreso! Y atentos a la trama principal, que nos pone en la piel de un marido que busca a su esposa desaparecida que le acaba de mandar un mensaje para que vaya a buscarla a una plantación de Luisiana donde una misteriosa mansión esconde una aterradora pesadilla en forma de familia caníbal con ecos de la de "La matanza de Texas" y éxitos del terror gamer independiente como "Amnesia: The Dark Descent" y "Outlast", sobre todo, en su mecánica de exploración, huida y escondite a la hora de afrontar ciertos combates. Casi nada. Y con unos gráficos y un sonido que convierten al título en una de las experiencias gamer más terroríficas a nuestro alcance, sin olvidar añadidos tan suculentos como la posibilidad de jugarse en realidad virtual y los DLC´s que alargan considerablemente su vida jugable. ¡Ah! Y aquí tenéis otro de los caprichos gamer que me he dado, porque en su día reservé la edición coleccionista, bastante cara e inencontrable hoy día por su carácter de edición limitada, lo cual no es raro si tenemos en cuenta que venía con una caratula edición especial, un espectacular libro de arte para conmemorar el vigésimo aniversario de la saga, litografías, un pendrive con forma de dedo cortada y la maravillosa réplica de la mansión de los Baker, entre otros jugosos materiales exclusivos. "Resident Evil 7" no sólo es un videojuego imprescindible para todo aquel que se considere un buen gamer, sino que significa la resurrección por todo lo alto de una de las sagas más importantes del medio. Y además, puede jugarlo cualquiera, aunque no esté familiarizado con la saga. Personalmente, ojalá las entregas que vengan después estén enfocadas de la misma forma. Una joya del terror jugón.



Y hasta aquí ha llegado esta segunda lista de lo mejor del 2017, amigos de la Cueva del Extraño. Parece que teníamos razón cuando en 2016 pensamos que el 2017 sería un gran año para ser gamer, ¿verdad? Y eso que creíamos que el 2016 no podía ser superado. ¡Ja! Pues estábamos muy equivocados en ese caso, porque menudo año hemos tenido, tanto para los títulos clásicos como para los más actuales. Os adelanto ya que la lista de 2018 va a encontrarse compuesta por la misma variedad de videojuegos, y seguro que en una variedad mayor de formatos. ¿Alguien ha mencionado la PlayStation 4? Pues preparaos, que la Super Nintendo Mini y la actual bestia negra de Sony tendrá mucho que decir. Pero eso será dentro de aproximadamente un año. Mientras tanto, espero que hayáis disfrutado de la lista de este, que lo paséis bien con el contenido que os espera en este humilde blog (ya sea de videojuegos o de otros temas) y que sigáis sin faltar a ninguna cita anual con las selecciones de este rinconcito de Internet. ¡Por un 2018 muy jugón!